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El VAR en Brasil, a años luz del de Argentina: un árbitro cobró un penal que no fue, se aclaró la polémica en TV y lo suspendieron


Mientras en la Liga Profesional la tecnología provoca más sospechas que confianza, en el país vecino muestran las jugadas en tiempo real y reconocen errores.

El fútbol argentino es campeón del mundo gracias a la gesta de Messi, Scaloni y compañía en Qatar pero la liga atraviesa una crisis difícil de ocultar. Además de las fallas en la programación de los partidos, el desajuste de los libros de pases y la cancelación de un descenso sobre la marcha, lo más grave de un tiempo a esta parte vienen siendo los arbitrajes y el VAR, con el director de ese área Federico Beligoy en la mira de todos.

Este torneo tuvo dos constantes, el dominio de River por un lado y las polémicas por el otro. Es que mientras el equipo de Demichelis arrasó en puntos transformando en un paseo su recorrido hacia el título, semana tras semana hay una sensación de la que no escapa casi nadie: el VAR es un desastre.

Líneas mal trazadas para medir los offsides, errores de software, conexiones que se caen, manos que un día son y otro no, patadas asesinas que solo son amarillas, soplidos en el área que se transforman en penal… No sirve poner un equipo puntual porque todos, en algún momento del torneo, fueron beneficiados o perjudicados por la tecnología en el referato. ¿Por qué anda tan mal? ¿No se puede copiar lo que pasa en Brasil?

Es que no hace falta irse a la Premier League o al Mundial para tener un VAR un poquito más cercano al sentido común: cada uno de los protagonistas de la Liga Profesional (dirigentes, jugadores, DTs y más, incluidos los hinchas) la pasarían un poco mejor si el VAR trabajara como lo hace en el Brasileirao o en la Copa do Brasil.

Es cierto que en el país del eterno Pelé se sufre todavía más que en Argentina con los episodios de violencia, un flagelo mucho más grave que discutir una posición adelantada. Pero en materia de referato y VAR, hay que decirlo, la situación parece estar a años luz de lo que pasa en estas latitudes.

Como muestra basta ver alguna jugada revisada por el VAR, por ejemplo un offside: la transmisión de TV la muestra en vivo, se trazan las líneas en tiempo real y en cuestión de segundos se define si un gol es válido o no. Las imágenes son más claras, la luz es correcta, hay varias cámaras y no hace falta ser ingeniero o matemático para observar lo que sentencian desde la cabina, aunque a veces se trate de un hombrito minúsculo.

Es que también hay polémicas en Brasil, claro. Y enormes. Pero al menos quedan expuestas. El director de árbitros elige hablar para las cámaras, reconoce una falla grave de parte de su equipo y decide suspender a quien se equivoca, como pasó en las últimas horas.

Pasó con un árbitro llamado Bruno Arleu, en el partido entre Santos y Goias, que terminó en victoria del equipo de San Pablo por 4-3 y escándalo, con un penal en el último minuto. El VAR llamó a Arleu para que revisara la acción porque no coincidió en la consideración de infracción pero el árbitro increíblemente se mantuvo firme en su decisión y le dio la chance de ganar el partido a Santos.

El episodio terminó siendo aclarado por la Confederación Brasileña de Fútbol. Wilson Seneme, jefe de los árbitros en ese país, recordado por trabajar durante seis años para la Conmebol, habló por TV y reconoció que se trató de un error de Arleu.

«Lo que preocupa es que el árbitro tuvo la oportunidad de revisar la jugada y siguió analizándola como acción de infracción. Hay que trabajar, y mucho…», lamentó Seneme, que calificó al error de Arleu como «grave».

«No podemos (equivocarnos así), en un partido de tanto nivel, con un árbitro internacional… El árbitro tiene que trabajar para que eso no suceda, ahora pasará por el programa de desarrollo de árbitros hasta recuperarse», sentenció Seneme, advirtiendo que Arleu dirigirá en el ascenso hasta volver a ser capaz de hacerlo en la A.

El VAR llegó a la Argentina más tarde que ningún otro país de la región y la promesa de escuchar los audios de los fallos arbitrales por ahora sigue pendiente.

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