El equipo de Alta Córdoba perdió en tiempo suplementario tras desperdiciar una ventaja de 18 puntos. La serie está 1-2 y el próximo partido será el sábado en el estadio Ángel Sandrín.
Instituto arrancó enchufado, manejó los tiempos, ahogó al rival en defensa y en el segundo cuarto llegó a estirar la ventaja hasta 18 puntos. En el Estadio Ángel Sandrín todo parecía encaminado para que la Gloria recortara diferencias en la serie. Pero en el básquet se te puede caer todo en dos minutos.
Obras no bajó los brazos y fue achicando de a poco en el tercer período. Los de Alta Córdoba resistieron, administraron las posesiones en los momentos clave y parecían haber resuelto el partido. Hasta que apareció Juan Ignacio Brussino, que no había anotado un solo punto en todo el partido, y metió un triple “clutch” sobre el final para igualar el marcador y mandar todo a la prórroga.
En el tiempo extra, Obras fue más inteligente adentro. Dominó las zonas interiores y se puso arriba. En la última jugada, la Gloria tuvo una chance para quedarse con el partido, pero Federico Zezular le robó la pelota y sentenció una noche para el olvido en Córdoba.
Lo paradójico es que Instituto tuvo figuras de jerarquía. Carlos Leonel Schattmann salió desde el banco y fue el mejor del equipo con 19 puntos y alta efectividad. Gastón Whelan sumó 14 puntos y cinco asistencias, también desde la suplencia. Leandro Vildoza aportó nueve puntos y cinco rebotes. Alcanzó para competir, no para ganar.
Del lado de Obras, la figura de la noche fue Marcos Delía, el pívot con pasado en la Selección Argentina: 17 puntos y 12 rebotes para liderar a los aurinegros en el momento más importante. Un jugador grande para un momento grande.
Ahora Instituto está 1-2 en la serie y el panorama se complicó. El próximo sábado hay otro partido en el Sandrín y ganar es una obligación. Si hay empate en cuatro juegos, la definición viaja a Buenos Aires. La Gloria necesita reaccionar si quiere meterse en la pelea por el título.
