Un fallo judicial obliga a una entidad bancaria a indemnizar a un cliente tras un robo de tarjetas y múltiples extracciones en cajeros automáticos, al considerar que no cumplió con su deber de seguridad.
Un tribunal de Córdoba condenó a un banco a indemnizar a un cliente al que le sustrajeron dinero de su cuenta tras el robo de sus tarjetas. El hecho se produjo cuando le hurtaron la billetera en un vestuario. A pesar de que el afectado realizó la denuncia de forma inmediata, en un lapso de solo 25 minutos terceros realizaron 15 extracciones por el monto máximo diario desde distintos cajeros automáticos.
El juez Mariano Díaz Villasuso determinó que la entidad bancaria es responsable, ya que debe garantizar la seguridad en el uso de los cajeros automáticos. En su fallo, señaló que los bancos tienen la obligación de detectar movimientos inusuales y actuar con rapidez para evitarlos o minimizar el daño.
En este caso concreto, el banco no logró detectar las operaciones sospechosas ni tomó medidas para frenarlas. Tampoco pudo acreditar cómo se validó la identidad de la persona que realizó las extracciones.
La sentencia subraya que el banco no puede trasladar el riesgo al cliente, incluso si este hubiera cometido algún descuido, ya que debe brindar el mismo nivel de seguridad que en una atención presencial. Por estos motivos, la justicia ordenó al banco devolver el dinero sustraído con intereses, pagar una indemnización por daño moral y abonar una multa con fines preventivos.
