En la Subbética cordobesa hay un pequeño municipio que guarda una pieza de historia poco conocida. Se trata del único puente de origen califal preservado en el sur de la provincia de Córdoba. Una construcción que, pese a su importancia histórica, permanece relativamente desconocida fuera del ámbito local.
Este puente, levantado en el siglo X, formó parte de la red de caminos que articulaban el territorio de Al-Ándalus durante el periodo del Califato. Su función era estratégica, permitía enlazar el área de Priego y Córdoba con otras rutas que atravesaban la región. Siglos después, ya en el XVI, fue reformado para adaptarlo a nuevas necesidades de tránsito y acabó integrándose en los caminos que conducían hacia Granada.
Ruta hacia el puente
Hoy se encuentra a unos tres kilómetros del casco urbano de Carcabuey, rodeado de olivares y cursos de agua que han marcado la vida agrícola de la zona. El enclave puede visitarse a través de una ruta senderista de algo más de siete kilómetros. Durante el recorrido aparecen acequias de riego que se alimentan principalmente de los ríos Morisco y Palancar, además de fuentes históricas donde antiguamente descansaban viajeros y ganaderos.
Puente califal de Carcabuey. / Córdoba
El sendero comienza en la calle Arenal y finaliza en la calle Sauceda. Es circular y se puede cubrir en unas dos horas y quince minutos.
Otros tesoros de Carcabuey
Pero el puente no es el único vestigio histórico del municipio. En lo alto del pueblo se levanta su castillo, una fortaleza con elementos de distintas épocas cuya configuración principal se remonta al siglo XIV. Desde allí se domina todo el valle y se entiende por qué este lugar fue estratégico durante siglos.
Castillo de Carcabuey. / Córdoba
Además, Carcabuey forma parte de la llamada Ruta de los Omeyas, un itinerario cultural que conecta distintos enclaves relacionados con la presencia islámica en Andalucía. En su entorno incluso se han hallado cuevas con restos óseos que evidencian la antigüedad de la ocupación humana en la zona. El puente califal de Carcabuey destaca precisamente por su rareza. Sus piedras conservan más de mil años de historia.
