La Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino renovó este jueves su cúpula. Es algo así como el club de la aristocracia española, que reúne a condes, duques, vizcondes y otros nobles en una institución que cuenta con funciones reconocidas en la legislación vigente como es el de actuar como órgano consultivo del Ministerio de Justicia en materia de títulos nobiliarios (sucesiones, rehabilitaciones o autorizaciones). Reunidos en asamblea, los miembros de la diputación nombraron a Enrique Lasso de la Vega, conde de Casa Galindo, como nuevo decano, e incorporaron al órgano de gobierno a varias personas, entre otras, a Jaime Alfonsín, marqués de Alfonsín y grande de España, exjefe de la Casa del Rey con Felipe VI.
Lasso de la Vega (Sevilla, 1984), abogado del Estado en excedencia, asume la máxima responsabilidad tras la propuesta de la decana saliente, María Cristina de Ulloa y Solís-Beaumont, duquesa de Arcos, y su ratificación por la asamblea. Con formación en Derecho y estudios empresariales en ICADE, ha desarrollado su carrera entre la Administración y el ámbito académico y financiero, y actualmente ejerce como secretario general de CUNEF Universidad y de la fundación de la Asociación Española de Banca.
Su perfil conecta con etapas recientes de la política española. Durante el Gobierno de Mariano Rajoy, fue director general de Relaciones con las Comunidades Autónomas en el Ministerio para las Administraciones Territoriales, bajo la vicepresidencia de Soraya Sáenz de Santamaría. En ese puesto participó en el despliegue inicial de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, integrando la delegación del Ejecutivo central que se desplazó a Barcelona en las primeras horas de intervención de la autonomía. Él fue una de las tres personas que Santamaría mandó a la ciudad para trabajar sobre el terreno. Las otras dos fueron Roberto Bermúdez de Castro, su número dos, y la jefa de gabinete de este, Eloísa Contín.
Junto al nuevo decano, el consejo incorpora a tres nuevos miembros. Entre ellos, Alfonsín, que fue jefe de la Casa de Su Majestad el Rey hasta 2024 y uno de los principales colaboradores de Felipe VI durante tres décadas. Abogado del Estado, su trayectoria ha estado ligada al núcleo institucional de la Corona desde los años noventa. En 2025, el Rey le concedió el marquesado de Alfonsín con grandeza de España como reconocimiento a los servicios prestados. Su entrada en la dirección de la Diputación refuerza el vínculo histórico entre la institución nobiliaria y la Corona.
Obligación de ser ejemplares
Se suman también Ana Zuleta Pérez de Guzmán, marquesa de Sardoal, jurista formada en la Universidad Complutense y con especialización en Harvard Law School, actualmente vinculada al ámbito del gobierno corporativo en el grupo Acciona. Completa la renovación Isabel Pascual de Quinto Santos-Suárez, baronesa de Tamarit, que asumirá la secretaría del consejo y cuenta con una larga trayectoria como abogada especializada en propiedad industrial e intelectual.
La relación de la Diputación de la Grandeza con la Zarzuela es obviamente cercana y fluida, aunque también el actual Monarca mandó algún mensaje contundente para imponerles deberes. El 16 de junio de 2015, cinco días después de que el Rey hubiera revocado a su hermana, la infanta Cristina, el título de duquesa de Palma, se reunió con la Diputación de la Grandeza para recordarles su obligación de ser ejemplares con su conducta por la responsabilidad que supone ostentar títulos nobiliarios.
Suscríbete para seguir leyendo
