La Audiencia provincial de Córdoba ha condenado a un total de 14 años de cárcel a un fotógrafo de la capital por abusar de su hijastra y por distribuir material de explotación infantil. Tras la celebración del juicio en los primeros días de marzo, el tribunal cree probado que el acusado cometió abusos con penetración sobre la menor desde que tuvo 6 años de edad hasta los 12 años, cuando la madre se ausentaba de la vivienda para trabajar.
Además, en un registro de su domicilio, la Policía halló material de explotación infantil y el tribunal ordena ahora el comiso del disco duro donde se almacenaba, así como el «borrado seguro de su contenido». Por otra parte, le absuelve de los delitos de exhibición de pornografía y de elaboración de material de explotación infantil por los que también ha sido acusado, al entender que se absorben en el delito continuado de abuso sexual por el que es condenado.
Reproducía vídeos sexuales en la TV mientras abusaba de ella
El tribunal considera probado, no obstante, que el encartado reproducía vídeos de carácter sexual en la televisión mientras que abusaba de la niña, algunos de ellos de parafilia, donde se observaba a personas practicando sexo con animales. Asimismo, en dos ocasiones grabó con su Ipad los actos de carácter sexual realizados con la menor.
Además de los 12 años de prisión por abusos sexuales continuados y los dos años de cárcel por distribución de material de explotación infantil, la Audiencia condena al procesado a indemnizar a la víctima en 15.000 euros. Entre otras medidas, también le prohíbe aproximarse a la perjudicada, a una distancia inferior a 300 metros, o comunicar con ella durante un periodo de 17 años. Una vez que abandone la prisión, se le aplicará libertad vigilada durante 10 años.
El acusado tendrá que abonar las costas del procedimiento, incluidas las causadas a la acusación particular, que ha sido representada por la abogada María del Carmen Garrido, «por cuanto su intervención ha resultado decisiva en el procedimiento». La sentencia puede ser recurrida en apelación por las partes.
Ciudad de la Justicia de Córdoba. / A. J. González
La víctima: «Me ha robado la infancia»
La víctima de los abusos, que ahora es mayor de edad, declaró a este periódico, tras ser interrogada en el juicio, que se enfrentó al procedimiento judicial «primero, por justicia por mí, porque se me ha robado la infancia, y en segundo lugar, porque no sabemos si hay más víctimas». En la actualidad, estudia una carrera universitaria en otra ciudad, pero continúa necesitando acompañamiento psicológico. Recuerda que, pasado el tiempo, «llegué a preguntarle por qué lo hizo y me dijo que no lo sabe».
La letrada: «Los condenados se enorgullecen de sus actos»
La letrada María del Carmen Garrido ha afirmado este viernes que «la sociedad aún tiene que conocer y avanzar más cuando hablamos de delitos de naturaleza sexual. La gran mayoría de los condenados juegan a la ambigüedad, por un lado, desean que se sepa que son los autores y por otro, no, y ello porque no se arrepienten, al contrario, se enorgullecen de sus actos».
Esta profesional destaca el trabajo de la Policía Nacional realizado desde la comisaría de Campo Madre de Dios «por el rigor y la humanidad con la que abordan este tipo de delincuencia», pese a la «falta de medios materiales y humanos». En este sentido, reivindica que «la delincuencia no puede ir un paso por delante» y recuerda que, en este procedimiento, los forenses tuvieron que solicitar un software muy específico a Madrid para recuperar la información del Ipad del acusado (porque la borró un mes antes del registro) y se necesitaron algunos meses para ello.
