Este martes, en el Auditorio de la sede del Colegio de Abogados de Córdoba, se realizó un encuentro para debatir el alcance y el impacto de los cambios estructurales del régimen laboral.
Allí se analizó cómo impactarán las recientes modificaciones al régimen laboral argentino y cuál será su incidencia en trabajadores, empresas y en el ejercicio profesional. Cabe recordar que el proyecto de Reforma Laboral fue aprobado en el Congreso en la madrugada del 20 de febrero.
La actividad fue organizada por el Área Académica del Colegio junto a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), el Círculo de Abogadas y Abogados Laboralistas y la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (Córdoba).
Participaron como expositores Alejandro Manzanares, Rosalía Pecora, Cristian Requena, Agostina Lacase, Silvia Díaz, Jorge Sappia, César Arese, María Martha Terragno y Luciano Ciaravino, referentes académicos y profesionales de reconocida trayectoria en Derecho del Trabajo.
Distintas miradas sobre la Reforma Laboral fueron discutidas en el Colegio de Abogados de Córdoba
Canal 10 estuvo presente y dialogó con algunos de los disertantes para conocer algunos de sus puntos vista sobre la iniciativa.
Distintos puntos de vista sobre el proyecto de Modernización Laboral
César Arese, profesor emérito de la UNC, afirmó que el proyecto es una regresión en materia de derecho. “No es un teorema comprobado que, a disminución de los derechos laborales, se incrementa el empleo. Diría que hasta es inverso”, expresó.
Por su parte, Luciano Ciaravino, abogado laboralista, también hizo hincapié en que la ley propone pocos incentivos para que las empresas contraten nuevo personal. Además, adelantó que no habrá bajas en los costos laborales y que “no va a traer ningún beneficio extra ni para Pymes ni medianas. A lo sumo las empresas grandes podrán despedir con más comodidad”.
Respecto a la retroactividad a la hora de su aplicación, Ciavarino precisó que se vendrá una gran discusión porque el texto de la ley no dice nada. En primera instancia, se debería aplicar el Código Civil, que indica que las leyes se aplican desde que son publicadas.
“Tendría que haber dicho la ley textualmente que se garantizaban los derechos adquiridos y que no sería aplicable en los contratos de trabajo vigentes. La ley no lo dice, vamos a tener distintas formas de aplicación en todo el país”, planteó el letrado.
Cristian Requena, presidente de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, señaló que no son las leyes las que crean trabajo, algo que está demostrado históricamente. En ese marco, lamentó que el proyecto aprobado en el Congreso sea una modificación.
“Si estuviésemos hablando de la creación de una Ley de Empleo, sería distinto porque analizaríamos otro tipo de cuestiones, como contratos específicos y laborales”, expresó.
Además, aclaró que algunos de los contratos que ya están curso sí se verán afectados por la nueva reglamentación, principalmente en aspectos como los despidos, el banco de horas y la regularización de la jornada laboral.
El ex secretario de Trabajo de la Nación, Jorge Sappia, dijo que uno de los aspectos más graves de la nueva reforma es que “intenta descolectivizar el derecho del trabajo. Hay una intención de reducir la participación de las organizaciones sindicales”.
Pero indicó que los derechos adquiridos no podrán ser desconocidos. Los que presentarán un problema serán aquellos que no se adquirieron, como por ejemplo lo que será la negociación entre empleado y empleador respecto a los salarios dinámicos.
Por qué se eliminaron algunos Estatutos
El proyecto aprobado en el Congreso elimina el Estatuto del Periodista Profesional y el Estatuto del Viajante de Comercio, como así también aquellos que alcanzan a peluqueros, choferes profesionales y personal de radiocabletelegráficos.
Ciavarino apuntó a que el objetivo de ese artículo es “sacarle derechos a un sector importante de trabajadores que tenían ciertos derechos asegurados por la propia dinámica de sus actividades” para que de esta manera queden más desprotegidos.
Por su parte, Arese remarcó que, en referencia al trabajo del periodismo, la eliminación del estatuto “apunta a generar un conjunto de periodistas que no tengan opinión propia e independencia”.
