La innovación tecnológica avanza en Córdoba gracias a la participación de seis centros educativos en la 11ª edición del programa ‘RetoTech’, una iniciativa de Fundación Endesa que reta al alumnado a diseñar soluciones robóticas y de programación aplicadas a necesidades reales de su entorno.
Los centros seleccionados —los colegios de la capital CEIP Eduardo Lucena y Bética Mudarra, más el colegio Nuestra Señora de las Angustias de Priego y el CEIP Al Yussana de Lucena, junto a los IES Fuente Álamo (Puente Genil) e IES Tierno Galván (La Rambla)— afrontan este curso un proyecto conjunto que combina creatividad, pensamiento computacional y tecnología aplicada.
El programa ofrece a los docentes formación específica en programación y robótica, así como kits tecnológicos que permiten al alumnado diseñar prototipos y aplicaciones móviles. La propuesta se desarrolla a lo largo del curso y culmina con la presentación de los proyectos en el festival autonómico.
Comprender la tecnología
La lógica del programa pivota sobre la idea de que la innovación no se limita al aprendizaje técnico, sino que persigue que los estudiantes comprendan el papel social de la tecnología. En el CEIP Eduardo Lucena el proyecto nace del trabajo con alumnado de altas capacidades y se integra en la experiencia previa del centro con talleres de ciencia y lenguaje computacional.
Actividad en el colegio Al-Yusana de Lucena. / CÓRDOBA
Su equipo organizador explica que el reto consiste en aplicar los recursos recibidos para transformar los patios activos e inclusivos, incorporando mecanismos robotizados y elementos programables que mejoren el uso de los distintos rincones.
El colegio Eduardo Lucena destaca que la parte más compleja es la programación, ya que la herramienta ‘Bitbloq’ es nueva para el alumnado: «La programación es lo más complicado, pero para ellos es muy gratificante crear cosas y ver cómo cobran vida», explica Amparo Armenteros, maestra de Primaria de este centro cordobés.
Implicación
El CEIP Al-Yussana, con una trayectoria consolidada en proyectos de innovación y participación en concursos previos y ya ganador en ‘RetoTech’, orienta su proyecto hacia la mejora de problemas concretos detectados en su localidad. Para su equipo docente, el sentido pedagógico de la propuesta está en que el alumnado se pregunte qué necesita su comunidad.
En palabras de Azahara Gracia, directora del colegio y responsable del proyecto, «lo primero que hacemos es mirar qué necesita nuestra comunidad.
El objetivo es mejorar algo real, utilizando la tecnología y el trabajo en equipo». El centro destaca también el impacto positivo que genera la implicación de familias y profesorado, así como la motivación del grupo.
Amplitud formativa
En el IES Fuente Álamo, el proyecto se ha convertido en un motor para cohesionar contenidos de tecnología desde distintos niveles educativos. El equipo docente ha integrado el uso de placas programables, sensores, servomotores y diseño 3D en las unidades de aprendizaje, combinando el trabajo de cuarto de ESO con otros grupos implicados en robótica.
Cristina Pardo, profesora de Tecnología y docente encargada del ‘RetoTech’ en sus aulas, valora especialmente la amplitud formativa del programa: «Solo con el material y la formación ya ganamos. La motivación del alumnado es enorme y aprender a diseñar, programar y construir les da seguridad para afrontar el reto final», sostiene.
Resultados
Los seis centros coinciden en que el acompañamiento técnico y pedagógico del programa resulta clave, así como la oportunidad de presentar el resultado final en el festival autonómico, donde solo una selección del alumnado podrá exponer el proyecto.
Esta proyección actúa como motor de motivación y refuerza la idea de que el trabajo escolar puede trascender el aula y aportar soluciones con impacto.
