El FC Barcelona ha anunciado que el partido del próximo 13 de marzo frente al Hapoel Tel Aviv se disputará a puerta cerrada. Tras ser valorado como un choque de «alto riesgo», el club azulgrana ha tomado la decisión de no abrir las puertas del Palau Blaugrana para el encuentro de la jornada 31 de Euroliga, «con la intención de garantizar la seguridad de todos los asistentes al partido», tal y como lee el comunicado oficial de la entidad catalana.
Será el segundo partido de la temporada que se dispute sin la presencia de aficionados, después que se tomara la misma decisión para el duelo frente al otro conjunto israelí de la competición, el Maccabi Tel Aviv. En esa ocasión, Xavi Pascual lamentó la extraordinaria circunstancia pero su equipo terminó llevándose la victoria (93-83): «Es una situación en la que salimos perjudicados sin tener culpa de nada, y la verdad es que no me gusta nada jugar sin nuestro público», comentó el entrenador azulgrana en la previa de ese partido del 6 de enero.
Reembolso y remontada
Para compensar a los aficionados, el club azulgrana ha asegurado que devolverá «la parte proporcional del importe del partido a todos aquellos socios y socias abonados al baloncesto para la temporada 2025-2026, con la opción de que sea deducible en la renovación del abono de la próxima temporada. En el caso de compra individual de la entrada, el club reembolsará su coste.» A diferencia de otros partidos de alto riesgo, en los que se refuerza la vigilancia, esta vez el FC Barcelona optó por cerrar las puertas totalmente para evitar incidentes.
Xavi Pascual gesticula el pasado domingo en el Palau contra el Girona. / Enric Fontcuberta / EFE
Aunque todavía falta prácticamente un mes para el partido, el Barça ha querido tomar esta decisión con antelación para evitar distracciones en un clima de protestas y tensión. Los de Xavi Pascual necesitan toda la concentración puesta en lo deportivo para tratar de remontar una dinámica irregular de resultados, que tuvo su último capítulo negativo ayer por la noche en la derrota frente a Paris Basketball en el Palau Blaugrana (74-85).
Sede neutral
El Barça no es el único perjudicado por la situación geopolítica en el Medio Oriente, pues otros partidos de Euroliga también se han disputado a puerta cerrada en Valencia y Madrid. El mismo Hapoel disputa sus partidos como local en el Arena 888 de Sofía (Bulgaria). En ese escenario precisamente inauguró la temporada el Barça en Euroliga con una abultada derrota bajo el mando de Joan Peñarroya (103-87).
