Tania Suárez prestó declaración y se refirió a su desaparición, ocurrida el pasado domingo 11 de enero. La mujer dio una versión distinta a la que había dado a conocer Néstor Maldonado, el único detenido que tiene la causa, y seguirá internada hasta que las pericias psicológicas determinen que puede volver a su hogar en barrio Argüello.
La mujer afirmó que es «totalmente falso» que hubiese planificado su aparición en un descampado de La Cumbre, donde fue hallada maniatada y con signos de haber sufrido «violencia física».
«Ella manifiesta que no le pidió Maldonado que la ate»; dijo su abogada, Daniela Morales Leanza. «Sí tenía lesiones, sí estaba maniatada, ella no se ató y sí había escoriaciones y golpes en sus piernas y la cabeza»; añadió.
La letrada también afirmó que se aguardan los resultados del informe toxicológico y dejó entrever que Tania estuvo impedida de «tomar conciencia» de lo que estaba sucediendo y que tampoco mantuvo contacto voluntario con su hija. Consultada sobre las horas que permaneció desaparecida, la mujer brindó precisiones en torno al lugar donde estuvo la primera noche. «Desde el momento que se encuentra con él estaba bajo una situación que no le permitiría a ella comprender ni consensuar absolutamente nada. Ella estaba en un contexto de vulnerabilidad que pudo haber sido aprovechado por esta persona»; argumentó la abogada.
Al respecto, trascendió que presenta «ciertas lagunas» que se atribuyen al suministro de algún tipo de estupefaciente.
En ese sentido, se conoció que presenta un cuadro de «salud mental grave» y que permanecerá internada en el Hospital San Roque, donde se receptó su testimonio.
