Pere Navarro, director general de la DGT, afirmaba en el día de ayer que “al centro de la ciudad no vas a ir ni en coche eléctrico, ni diésel ni de gasolina; lo harás en transporte público y, si tienes prisa, en taxi”, dibujando así una visión clara y restrictiva para el futuro de la movilidad urbana.
El Foro de Movilidad Alphabet 2025, el observatorio anual de la compañía de movilidad corporativa del Grupo BMW, desvela una realidad más compleja y diversificada en las ciudades españolas, donde las tendencias actuales presentan desafíos y oportunidades para alcanzar esa meta.
El estudio, basado en más de 5.000 entrevistas, revela una España urbana que se mueve hacia un modelo más activo y sostenible, pero con matices significativos en la adopción de nuevas tecnologías y hábitos.
El coche pierde terreno en ciudad, pero no su relevancia general
Aunque el 60% de los españoles sigue utilizando el coche habitualmente, su uso dentro de las ciudades ha descendido 8 puntos en un año, pasando del 52% al 44%. A pesar de ello, el 51% de los encuestados lo considera imprescindible para sus desplazamientos diarios, especialmente en ciudades medianas y zonas periféricas.
En paralelo, el transporte público se consolida como alternativa, especialmente entre los más jóvenes. El 56% de los menores de 30 años utiliza el autobús y el 40% el metro regularmente, superando al coche como opción preferente en este segmento. Madrid (67% metro, 53% autobús) y Barcelona (63% metro, 51% autobús) lideran el uso del transporte público.
En cuanto a la intención de compra, los españoles prefieren de manera clara las tecnologías híbridas / Archivo
Micromovilidad al alza a pesar de la infraestructura urbana
Por otro lado, el 65% de los españoles se desplaza habitualmente a pie, consolidando la movilidad activa como pilar. A esto se suma el crecimiento de la micromovilidad eléctrica (bicicletas, motos y patinetes), que ya utilizan de forma habitual uno de cada cuatro ciudadanos (24%), tres puntos más que en 2024.
Este fenómeno es especialmente notable entre los jóvenes (entre los menores de 30 años, el 30% usa patinete y el 20% bicicleta eléctrica) y en ciudades como Palma (36%), Sevilla (33%) y Barcelona (32%).
Los híbridos lideran la transición eléctrica
La visión de Pere Navarro de un centro urbano sin coche privado, incluso eléctrico, choca con la realidad actual de la transición energética. Los datos de Alphabet revelan que la posesión del vehículo privado sigue siendo mayoritaria, con un 71%.
En cuanto a la intención de compra, los españoles prefieren de manera clara las tecnologías híbridas: el 54% elegiría un vehículo híbrido o híbrido enchufable, frente a un escaso 8% que optaría por un vehículo 100% eléctrico. En el último año, la preferencia por el eléctrico puro ha caído 5 puntos, mientras que los vehículos de gasolina recuperan terreno, con un 22% de preferencia.
Las barreras para la adopción del coche eléctrico se mantienen estables: el precio (28%), la autonomía limitada (26%) y la escasez de puntos de recarga (23%). En este sentido, la infraestructura de recarga cuenta con limitaciones: solo el 27% de los españoles dispone de punto de recarga en su garaje privado, mientras que el 51% depende de infraestructuras públicas o de terceros.
La percepción del vehículo eléctrico como la solución ideal para la movilidad urbana también decae, considerándolo así solo el 36% de los ciudadanos, siete puntos menos que en 2024.
