La Orquesta Provincial de Música Ciudadana inicia el ciclo «Los imprescindibles» con un homenaje a Aníbal Troilo, reviviendo la época de oro del tango en Córdoba.
La Orquesta Provincial de Música Ciudadana dará inicio al ciclo Los imprescindibles, con dirección artística del maestro Damián Torres, en un homenaje a Aníbal Troilo. La entrada general tiene un valor de 10 mil pesos.
En los años ’40 del siglo pasado, el tango alcanzó tal grado de creatividad que obtuvo el nombre de «la época de oro». Orquestas como las de Aníbal Troilo tenían «hinchada propia» y movilizaban multitudes de bailarines.
Aníbal Troilo “Pichuco” compuso piezas esenciales del tango en sociedad con grandes letristas del género: Sur, con letra de Homero Manzi; Garúa, con letra de Enrique Cadícamo; y La última curda, sobre un poema de Cátulo Castillo. En el plano instrumental, “Pichuco” hizo una de las expresiones más refinadas del género: el tango Responso.
Era hijo de un carnicero y de una ama de casa. Nació el 11 de julio de 1914. De niño jugaba a tocar el bandoneón con una almohada sobre sus piernas. Maestro de los silencios, la orquesta de Aníbal Troilo hizo escuela de intérpretes: Francisco Fiorentino, Floreal Ruiz, Edmundo Rivero y Roberto Goyeneche; y de directores como Orlando Goñi, Osvaldo Berlingieri y José Colángelo.
«Mi orquesta tocará como si tuviera que acompañar a Carlos Gardel», decía. Con frecuencia se afirma que Troilo condensó las tres corrientes del bandoneón: la fuerza de Pedro Laurenz, el lirismo de Pedro Maffia y el fraseo del cordobés Ciriaquito Ortiz. Astor Piazzolla, quien integró su orquesta y con quien tocó a dúo en 1970, le dedicó la Suite Troileana, un retrato musical del «bandoneón mayor de Buenos Aires». Murió el 18 de mayo de 1975.
