La intervención, con un avance superior al 90%, beneficiará a más de 100 mil vecinos de la zona sur de la capital provincial. La inversión supera los $5.700 millones y busca mitigar los anegamientos históricos del sector.
Funcionarios provinciales y municipales supervisaron los avances de la obra de desagües pluviales que se ejecuta en la zona sur de la Ciudad de Córdoba, la cual se encuentra próxima a su conclusión. El ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano, y el secretario de Desarrollo Urbano de la Municipalidad, Diego Peralta, recorrieron el lugar junto a técnicos y referentes vecinales.
La obra, que se enmarca en un plan integral para la ciudad, tiene como objetivo resolver el problema de anegamientos que afectaba la circulación y las viviendas. Se ejecuta sobre las calles Madre Sacramento, Adoratrices y Santa María Micaela, con una inversión de $5.766 millones.
«Acá se ve algo clave: el trabajo conjunto entre el Estado provincial, el municipal y la comunidad», sostuvo Siciliano durante la visita.
Juan Pablo Toneatto, subsecretario de Infraestructura Hídrica, explicó que actualmente se trabaja en el tramo final del desagüe, que une dos arterias principales: el camino a San Carlos y el camino a San Antonio. El proyecto prolonga el sistema desarrollado sobre calle Mauricio Revigliono, extendiéndose desde las inmediaciones de Av. Bernardo O’Higgins hasta Av. Ciudad de Valparaíso.
El conducto principal ya se encuentra en funcionamiento. Las tareas actuales se concentran en obras complementarias como la ejecución de sumideros y la definición de líneas de cordón cuneta. En paralelo, se registran avances en la infraestructura vial: la calle Madre Sacramento presenta pavimentación casi total, mientras que en calles Santa María Micaela y Adoratrices comenzaron los trabajos de cordón cuneta y se prevé avanzar con pavimentación.
La obra incluye la unificación de cordones para ordenar el perfil vial y garantizar la correcta disposición de los sumideros. El área de intervención comprende un entorno residencial delimitado por Av. Ciudad de Valparaíso, calle Mauricio Revigliono y sectores cercanos a Av. Bernardo O’Higgins.
Vecinos del barrio ya perciben los beneficios. María José Majul, residente en Madre Sacramento, valoró: «Durante la última lluvia fuerte que tuvimos, el agua se desagotó en cuestión de minutos». Ricardo Brandalicia y Pablo Sobrero también destacaron la mejora en los últimos episodios de lluvia y las expectativas positivas para la circulación e iluminación.
El proyecto contempla un sistema subterráneo de desagües pluviales de 2.100 metros de extensión, conformado por conductos prefabricados de hormigón armado, junto con la construcción de cámaras de inspección, sumideros y otras obras complementarias.
