El uso de la bicicleta crece en la ciudad, impulsado por factores económicos y de conciencia ambiental. El municipio promueve su uso con infraestructura y programas como las salidas temáticas de Ciclismo Urbano.
Hace quince años, tanto en Buenos Aires como en Córdoba, comenzaron campañas activas para fomentar el uso de la bicicleta. Si bien la ciudad dista de los estándares de metrópolis europeas como Ámsterdam o Copenhague, en los últimos tiempos se registra un aumento notable de este medio de transporte en las calles.
La combinación de una mayor conciencia ambiental y, sobre todo, la situación económica, ha posicionado a la bicicleta como una opción ágil y accesible en una ciudad con calles frecuentemente congestionadas. Comerciantes del rubro confirman un incremento en las ventas, facilitado por planes de pago y precios accesibles, con modelos nuevos desde 190 mil pesos y usados en buen estado desde 80 mil.
La pregunta sobre si Córdoba está preparada para pedalear encuentra una respuesta afirmativa, aunque con desafíos. La capital cuenta actualmente con 12 kilómetros de bicisendas y ciclovías interconectadas, principalmente en el área central, Nueva Córdoba, Ciudad Universitaria y el Parque Sarmiento. El sistema público Bici Cba opera con 10 estaciones, ofreciendo más de 100 bicicletas gratuitas diarias para vecinos y turistas. Los registros oficiales muestran picos de uso vinculados a horarios escolares y laborales.
El secretario de Fortalecimiento Vecinal y Deportes, Héctor Campana, destacó el impacto positivo de esta actividad en la salud y la reconexión con el espacio público. En este marco, el municipio impulsa el programa Ciclismo Urbano, que organiza salidas temáticas gratuitas. Tras una primera convocatoria el 1 de abril que reunió a más de 100 ciclistas, la próxima cita será el 18 de abril bajo la consigna “Rodando por Malvinas”.
La actividad, de 14 a 18 horas, partirá del Paseo Sobremonte e incluirá un recorrido de 10 kilómetros por bicisendas y ciclovías, con dificultad física baja a media. Está abierta a mayores de 13 años, con cupo para 80 personas y es obligatorio el uso de casco.
“Nos sigue sorprendiendo y poniendo muy contentos la cantidad de vecinos y vecinas que se suman en cada salida”, expresó Campana. “Eso demuestra que hay una comunidad cada vez más grande que elige la bicicleta como forma de hacer actividad física, disfrutar y vivir la ciudad de otra manera”. El funcionario añadió que estas iniciativas son posibles gracias al trabajo articulado de distintas áreas municipales y anunció más salidas con temáticas culturales e históricas.
El desafío para consolidar a la bicicleta como una alternativa real de movilidad sigue estando en las calles y en la expansión de la infraestructura dedicada.
