La construcción de un sistema de desagües en calles del sur de Córdoba busca mitigar los anegamientos históricos y beneficiar a más de 100 mil vecinos, con una inversión que supera los $4.990 millones.
La ciudad de Córdoba se encuentra en la etapa final de una obra de desagües pluviales en la zona sur, destinada a resolver problemas históricos de anegamientos y mejorar el escurrimiento del agua durante lluvias intensas. La intervención se desarrolla sobre las calles Madre Sacramento, Adoratrices y Santa María Micaela, donde ya está en funcionamiento el conducto principal.
Actualmente, los trabajos se concentran en obras complementarias como la construcción de sumideros y cordón cuneta, elementos fundamentales para optimizar la captación del agua. El proyecto, que cuenta con una inversión de $4.993 millones, beneficiará a más de 100 mil vecinos y forma parte de un esquema más amplio de sistematización hídrica en el sector sur de la capital.
La obra se extiende desde las inmediaciones de la avenida Bernardo O’Higgins hasta la avenida Ciudad de Valparaíso, integrándose con trabajos ya ejecutados en la zona. En paralelo, se registran avances en infraestructura vial, con pavimentación casi completa en calle Madre Sacramento y el inicio de trabajos en otras arterias, que históricamente eran de tierra y presentaban trazados irregulares.
La intervención también incluye la ejecución de más de 2.100 metros de conductos subterráneos de hormigón, cámaras de inspección y mejoras en bocacalles, con el objetivo de optimizar la circulación y reducir el impacto de las lluvias en los barrios. El objetivo final es consolidar la red de desagües del sector y mejorar la calidad de vida de los vecinos, mediante una infraestructura que permita una evacuación más eficiente del agua en días de tormenta.
