El organismo internacional respondió a las amenazas del presidente Trump contra Irán, subrayando las obligaciones del derecho internacional humanitario.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) recordó este lunes que las infraestructuras civiles y energéticas «no se pueden atacar», en respuesta a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó a Irán con destruir objetivos como puentes y centrales energéticas si no reabre el estratégico estrecho de Ormuz.
Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, fue enfático en su rueda de prensa diaria. «La ONU se muestra muy clara en cuestiones relacionadas con el derecho internacional y, una vez más, insta a todas las partes a que cumplan con sus obligaciones», declaró. Agregó que esta prohibición se aplica incluso a infraestructuras que pudieran considerarse un objetivo militar si un ataque causara «daños colaterales excesivos a la población civil».
Las declaraciones se produjeron en el contexto de un ultimátum de Trump a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, paso crucial para el transporte de una quinta parte del petróleo mundial. El plazo inicial, que expiraba el lunes, fue extendido 24 horas por el mandatario estadounidense.
«Una vez más, el secretario general reafirma que ya es hora de que las partes pongan fin a este conflicto, ya que no existe alternativa viable a la solución pacífica de las controversias internacionales», concluyó Dujarric.
