Dos causas penales tramitadas en la ciudad de Córdoba fueron resueltas en apenas siete días, a partir de la aplicación del nuevo Sistema Integral de Flagrancia, que comenzó a funcionar el 2 de marzo pasado.
Los casos se resolvieron el lunes 9 de marzo y corresponden a las primeras causas gestionadas bajo este nuevo esquema judicial, que busca acelerar el tratamiento de delitos cometidos en flagrancia, es decir, cuando una persona es detenida mientras comete el hecho o inmediatamente después.
El primer caso fue investigado por la Unidad Fiscal de Flagrancia Sede Sur y estuvo a cargo del fiscal Pablo Cuenca Tagle. Todo comenzó el 2 de marzo al mediodía, cuando fue detenido un hombre de 36 años acusado de amenazar y estafar a un trabajador de remis.
Tres días después, el imputado declaró ante la Justicia y se acordó un juicio abreviado inicial. Finalmente, el 9 de marzo el juez de Control n.º 3, Agustín Cafferata, dictó sentencia y lo condenó a pena de prisión efectiva con declaración de reincidencia.
El segundo caso también se tramitó en la misma unidad fiscal y tuvo como acusado a un hombre de 26 años, detenido por intentar robar en un establecimiento educativo del barrio Obispo Angelelli.
Tras su declaración, el fiscal propuso la suspensión del proceso a prueba. El acusado aceptó cumplir durante un año tareas comunitarias en una institución de bien público, realizar tratamiento por consumo problemático de sustancias y pagar una reparación económica al establecimiento educativo.
La audiencia se realizó el 9 de marzo ante el juez de Control n.º 5, Carlos Lescano, quien homologó el acuerdo y formalizó la medida mediante resolución judicial.
De esta manera, ambos casos —ingresados al sistema el 2 de marzo— quedaron resueltos en solo siete días, marcando el inicio del funcionamiento del nuevo modelo judicial que busca reducir los tiempos de respuesta ante delitos cometidos en flagrancia.
