La Agencia Internacional de la Energía (AIE) abre el grifo a la mayor descarga de su historia. La AIE ha recomendado liberar 400 millones de barriles de su llamado colchón estratégico de reservas para hacer frente a una posible escasez energética derivada por el conflicto bélico en Oriente Próximo. Con esta descarga, la AIE destapará el 33% —o un tercio— de las reservas públicas que disponen la treintena de países miembros de la OCDE. En paralelo, si se suma los 600 millones de barriles industriales obligatorios que mantiene la agencia a esta cifra, el despliegue de barriles desciende hasta cerca del 22,2%.
Esta última operación representa más del doble de los barriles liberados tras el shock energético provocado por el estallido de la guerra en Ucrania en 2022. Para poner las cifras en contexto, la AIE despliegó más de 182 millones de barriles tras la invasión rusa de Ucrania a través de dos operaciones. En 2022, para hacer frente a la crisis enérgetica, Estados Unidos llegó a descargar hasta 900.000 barriles al día durante un periodo de tres meses.
«Los de la AIE han decidido por unanimidad poner en marcha la mayor liberación de reservas petrolíferas de emergencia en la historia de nuestra agencia», ha anunciado el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, este miércoles. «Esta medida tiene por objeto paliar la perturbación inmediata de los mercados. Pero, para que quede claro, lo más importante para que se restablezca la estabilidad del flujo de petróleo y gas es que se reanude el tránsito por el estrecho de Ormuz», ha subrayado.
Alemania —el tercer país miembro más dependiente de los combustibles— ha sido el primer país europeo en abrir el grifo a 2,4 millones de toneladas de petróleo, equivalente a 17,6 millones de barriles. «La Agencia Internacional de Energía pidió a sus Estados miembros que liberaran reservas de petróleo por valor de 400 millones de barriles», explicó la ministra de Economía alemana, Katherina Reiche, en Berlín este miércoles. «Accederemos a esta petición y haremos nuestra contribución». Japón también ha tomado una postura muy a favor de estas descargas. La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, anunció esta mañanana que descargaría reservas tanto del sector público como el privado, equivalente a un total de 45 días de consumo en su conjunto.
La AIE fue creada tras la crisis del petróleo de 1973 como respuesta al aumento vertiginoso de los precios del petróleo y la escasez de combustible como consecuencia de la guerra árabe-israelí. El sistema diseñado por la AIE combina las reservas públicas y privadas de las empresas, con 1.200 millones de barriles distribuidos entre los 31 Estados miembros. La norma central y vinculante que se aplica a todos los Estados es que cada miembro debe mantener reservas de petróleo equivalentes al menos a 90 días de sus importaciones netas. Es decir, al menos tres meses de colchón en el caso de una crisis. España, por su parte, dispone de reservas mixtas el
En la historia de la agencia, la AIE solo ha recurrido a sus reservas en cuatro ocasiones. La primera fue durante la Guerra del Golfo en 1991, cuando la organización liberó 60 millones de barriles. El segundo caso no se produjo hasta 2005, tras el paso de huracán Katrina en Estados Unidos (60 millones de barriles) y la tercera durante la guerra civil en Libia (60 millones de barriles). La mayor, hasta ahora, ha sido la liberación de más de 182 millones de barriles tras la invasión de Ucrania por parte del Kremlin en 2022.
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