Clima de intrigas en Italia y más polémicas en torno a los inminentes Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Este miércoles, apenas un día después de la gran bronca política provocada por la noticia de la presencia de agentes estadounidenses del ICE en la competición, en una comisión del Parlamento italiano se ha sugerido que esa no sería la única polémica organización en tener presencia en la cita. También ha surgido la posibilidad de que esté presente personal de la Guardia Revolucionaria iraní como parte de la delegación de ese país, una eventualidad que recuerda a circunstancias más propias de la Guerra Fría del siglo pasado.
De hecho, la información ha sido desmentida por la embajada iraní, aunque en Italia ya se habla del «misterio» y senadores del opositor Partido Democrático (PD) han exigido explicaciones al Gobierno de Giorgia Meloni. «En el pleno del Senado, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Alberto Balboni [del partido de la primera ministra], ha afirmado que la seguridad de los atletas iraníes en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 será garantizada por los pasdaran (cuerpo policial de Irán)«, han denunciado Antonio Misiani y Cristina Tajani.
Versión distinta ha sido la de la legación diplomática iraní. «A raíz de algunas noticias y especulaciones difundidas en relación con la composición de la delegación de la República Islámica de Irán en los Juegos de Milán-Cortina, se informa que el equipo iraní estará compuesto por cuatro atletas de la disciplina de esquí, un entrenador y el jefe de la delegación«, han informado.
Pregunta parlamentaria
En cualquier caso, los dos parlamentarios italianos han informado que ya han presentado una nueva pregunta parlamentaria ante los ministros de Interior, Matteo Piantedosi y de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani. «Es un hecho que, de confirmarse, sería gravísimo y exige que el Gobierno aporte claridad de inmediato», han añadido Misiani y Tajani, en declaraciones que también han sido retomadas por diversos diarios locales.
En esta línea, contribuye a la polémica, también el hecho de que recientemente Italia pidiera la inclusión de la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea (UE). Algo por el que tan solo esta semana Irán, en abierta protesta, llamó a consultas a la embajadora italiana en Teherán, Paola Amadei.
Protestas callejeras
En tanto, también la polémica por el ICE sigue subiendo de intensidad. Para el sábado, de hecho, hay convocada una primera manifestación callejera en Milán, a la que se suman ya otras convocatorias organizadas por los sindicados de base USB los días 5 y 6 de febrero —el día de la inauguración de los Juegos Olímpicos—, y en la que también se prevé la participación de un activista estadounidense del movimiento ICE OUT, Chris Smalls.
«El hecho de que la milicia fascista del ICE venga a Italia para ‘garantizar’ la seguridad de los atletas estadounidenses debe vivirse como un insulto a todo nuestro país«, han escrito en un comunicado enviado a la prensa. «Esto debería hacer pensar en Italia, donde asistimos a la mano dura represiva contra las protestas de septiembre y octubre y a los nuevos y terríficos decretos de seguridad que presenta el Gobierno de Meloni, tan fraternalmente amigo del presidente [Donald] Trump», han añadido.
La situación ha dado lugar a un desenlace inesperado para el Gobierno italiano, que parece haber sido tomado a contrapié y puesto en un aprieto por parte de la Administración estadounidense. Tanto es así que el clamor ya ha forzado al ministro del Interior, Piantedosi, a aceptar una cita en el Parlamento para explicar cómo operará el ICE en su país el próximo 4 de febrero, apenas dos días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina.
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