Chubut. Con llamas que superan los 50 metros de altura y el avance acelerado por efecto del viento, cientos de brigadistas continúan trabajando en Chubut para resguardar poblaciones cercanas, inmuebles y animales.
Ayer arribaron varios contingentes de brigadistas provenientes de distintas provincias del país y también de Chile, que envió cuadrillas para contribuir al combate por tierra.
Mientras tanto los medios aéreos operan de forma esporádica, según las condiciones climáticas y la visibilidad, que por momentos es nula por efecto del humo.
Con maquinaria pesada para la apertura de cortafuegos y autobombas los brigadistas hace casi 50 días que no descansan. De hecho, en la tarde del lunes mientras los medios aéreos aún podían seguir trabajando incansablemente en las ventanas de “buena meteorología”, el grupo de brigadistas en tierra tuvo que replegarse por las condiciones muy adversas.
El fuego está ubicado en el brazo sur del Lago Menéndez y en los alrededores de los lagos Verde y Rivadavia. Por la situación climática, los dos incendios activos avanzaron hacia los alrededores de Cholila, una villa turística ubicada en el perímetro del lago homónimo, y amenazaron con avanzar hacia Esquel.
Uno de los incendios, el que se desató en el Parque Nacional Los Alerces, comenzó a principio de diciembre por razones naturales, durante una tormenta eléctrica. El fuego fue contenido en una primera instancia pero por las altas temperaturas y la falta de vigilancia, se reactivó con mayor intensidad.
Las ráfagas de viento, en las últimas horas, alcanzaron los 50 kilómetros por hora, con una temperatura cercana a los 28 grados. Esos factores provocaron un comportamiento extremo de los focos principales y su reactivación.
Los pobladores confían en que un descenso de la temperatura y una precipitación tenue, previstos para este martes, podría contribuir al combate del fuego. Sin embargo, el extendido anticipa jornadas calurosas para miércoles y jueves, con temperaturas que podrían superar los 30 grados.
