Una semana después del trágico accidente de trenes en Adamuz, los voluntarios de Protección Civil de la localidad siguen trabajando sobre el terreno. Ya no tienen que atender emergencias pero siguen yendo a la zona cero para llevar agua, café o víveres a quienes siguen en las vías.
Así lo indica Sebastián Latorre, coordinador de Protección Civil de Adamuz, una asociación formada por unos 20 voluntarios que han estado presentes en la misa celebrada en el municipio este domingo en recuerdo de las víctimas del siniestro.
La tristeza y el dolor se respiran en el municipio, que trata de sobreponerse a la tragedia. «Se nota que el pueblo está triste, eso se ve en reuniones, en bares, en el centro médico. Se nota la tristeza, no se oye el murmullo de los andaluces, se nota que estamos tristes», afirma Latorre.
Los voluntarios de Protección Civil fueron de los primeros en llegar al lugar del accidente, nada más transcurridos unos 20 minutos desde los primeros avisos. Eran quienes estaban más cerca, pero no estuvieron solos. Latorre explica que avisó a todas las agrupaciones de Protección Civil de la provincia para recabar su ayuda. Acudieron al menos una decena, quienes estaban más cerca, e incluso llegaron voluntarios desde Andújar.
