InicioSociedadReclutada en menos de seis minutos: la periodista Laura Jedeed pone en...

Reclutada en menos de seis minutos: la periodista Laura Jedeed pone en evidencia algunos de los graves problemas en el crecimiento de ICE

«Si tus fotos no son buenas no estás suficientemente cerca». La frase que decía Robert Capa aplica al reporterismo de Laura Jedeed, una veterana del Ejército de Estados Unidos que ahora es periodista freelance y busca contar las historias desde dentro. Es lo que esta mujer de 38 años hizo para estudiar en primera persona el proceso de reclutamiento de ICE y lo que descubrió ha expuesto algunos de los múltiples y graves problemas que se están detectando en la agencia federal conforme crece y cobra un papel cada vez más importante, y polémico, en el Gobierno de Donald Trump.

A los cerca de 10.000 agentes que ICE tenía cuando Trump volvió a la Casa Blanca se han sumado unos 12.000. Para ello se han rebajado los estándares de admisión, eliminando por ejemplo algunos límites de edad. También se ha recortado a prácticamente la mitad el entrenamiento, que se ha reducido a escasos 48 días, en parte, por ejemplo, eliminando cursos de castellano

La campaña de reclutamiento, incentivado con la oferta de un bonus extraordinario de hasta 50.000 dólares, no va a decaer en intensidad. Según publicó en diciembre ‘The Washington Post’ tras acceder a un documento de 30 páginas con una estrategia de «reclutamiento de guerra», ICE planea invertir 100 millones de dólares en este 2026 buscando a entusiastas militares o de las armas con mensajes y anuncios a través de influencers o en espacios concretos como ferias de armas.

En su diana va a poner, por ejemplo, a personas que van a combates de la UFC (artes marciales mixtas), que escuchan pódcast patrióticos o que han mostrado interés en equipamiento táctico. Y son elementos que se suman a una campaña online desde el Gobierno con mensajes propagandísticos de claros ecos de ideas extremistas o de supremacía blanca y nazi. Y eso está alimentando los miedos de a quién se está convocando y buscando para formar parte de ICE.

La experiencia de Jedeed

Jedeed se fue en agosto a un acto de reclutamiento de ICE en Texas, pensando que con su pasado militar que incluía dos despliegues en Afganistán y trabajo como analista civil, podría avanzar en los primeros pasos del proceso. Hizo una entrevista de apenas seis minutos en la que solo tuvo que contestar preguntas básicas. Habló brevemente con uno de los agentes en activo de ICE.

Salió de allí pensando que no avanzaría mucho más, especialmente cuando se estudiara su vida online (donde sus posturas contra Trump están claras), pero para su sorpresa, según contó en un artículo de ‘Slate’, el 3 de septiembre recibió un correo con una «oferta provisional».

Se le instó a rellenar cuestionarios sobre antecedentes y a dar permiso para un repaso de su historial. No lo hizo pero recibió otro mensaje que le instaba a someterse a una prueba de drogas. La hizo aunque había consumido cannabis. Unos días después vio que ICE, pese a los vacíos en su proceso de solicitud, le había ofrecido un trabajo.

«No saben a quién están contratando»

«Lo que me pasó sugiere que no saben a quién están contratando, pero no les importa. Quieren cuerpos calientes, violentos, para hacer daño a la gente, no necesitan nada más de información», dice Jedeed en una entrevista telefónica.

Agentes de ICE lanzan gases lacrimógenos en una protesta contra las redadas a inmigrantes irregulares, el 14 de enero en Mineápolis. / DAVE DECKER / DPA / EUROPA PRESS

«En cualquier otro momento al DHS les habría preocupado cómo pasó esto pero parece que no les importa. Minimizan la gravedad», continúa. «Pero creo que, incluso si estás de acuerdo con todo lo que está haciendo ICE, esto habla de su perezosa indiferencia ante el bienestar de cualquiera, incluyendo sus agentes».

Sobre otras personas que vio en el mismo acto de reclutamiento, la periodista dice que le llamó la atención que «no tenían curiosidad sobre nada». «No tenían preguntas sobre el trabajo. Preguntaban cosas solo sobre el entrenamiento y parecían preocupados solamente por su propia experiencia. Eso es eco de una organización como ICE a la que, como estamos viendo en sus acciones en ciudades como Mineápolis, no parece importarle si alguien es un ciudadano, si está teniendo el proceso debido. Es como una extraña apatía que se reconoce en eso que vemos».

Silenciar y mentir

Cuando el artículo de Jedeed empezó a correr por redes sociales, el Departamento de Seguridad Nacional lo tachó de «mentira» pero Jedeed respondió mostrando capturas de vídeo de la página web de su solicitud que ratifican su historia.

La estrategia oficial de intentar primero desacreditar y luego ni siquiera responder cuando la periodista demostró que no mentía no parece casual. Salvo en Fox News, los medios conservadores y de ultraderecha prácticamente no se han hecho eco de lo revelado por la periodista. Y ella lo ve como parte del intento del Gobierno de manipular los hechos y la realidad.

«No tienen una concepción firme de la verdad, pero es importante preservar ese concepto de verdad que están intentando destruir», reflexiona la periodista. «Nos quieren asustados; quieren silencio, quieren que la gente se rinda y que digamos que la realidad es lo que ellos dicen que es, no lo que vemos con nuestros propios ojos. Por eso creo que es muy importante hablar, denunciar lo que está pasando».

Suscríbete para seguir leyendo

Más noticias
Noticias Relacionadas