La Fundación Mary Ward, gestora del Irlandesas Loreto, ha respondido en una carta a la decisión de la familia de Sandra Peña, la niña que se suicidó en Sevilla de querellarse contra el centro y algunos de sus profesores. «Ante la extrema gravedad de las acusaciones hechas en sede judicial, la Fundación Educativa Mary Ward se siente en la responsabilidad de manifestar públicamente su apoyo y confianza en los profesores a los que se les atribuye conductas penales».
La misiva enviada a la comunidad educativa «rechaza las acusaciones contra nuestros docentes y contra el Colegio, ya que no responden a la realidad de lo acontecido y, por tanto, no son justas«.
La carta enviada habla del «fallecimiento de nuestra alumna», pero en ningún caso utiliza la palabra suicidio. Igualmente, reconoce el escrito que Sandra Peña sufrió acoso escolar, aunque tampoco lo hace usando este término o el de bullying. «Desde el momento en el que el Colegio tuvo conocimiento de la posible situación de vulnerabilidad por la que estaba atravesando nuestra alumna, y siempre en coordinación con la familia, se actuó con diligencia y se adoptaron todas las medidas que se contemplan en los protocolos».
Las medidas que tomó el centro, según explica la carta, fueron: «Mantener una comunicación periódica y coordinada con un profesional externo, informar de la situación al claustro de Secundaria para establecer una red de vigilancia, formar los grupos de clase adecuados para el bienestar de la alumna, designar dos docentes de referencia como figuras de apoyo y confianza de la misma dentro del centro y asesorar a la familia para que solicitara una derivación a los servicios de salud mental».
Por último, la Fundación insiste en «agradeceros de todo corazón la confianza, valentía y cariño que nos habéis demostrado durante estos meses. De manera especial, para el Colegio Irlandesas Loreto es vital contar con vuestro apoyo y tanto su Equipo Directivo, como el Departamento de Orientación y los servicios de apoyo del centro están a vuestra disposición».
«Muchas gracias por vuestra confianza, vuestro esfuerzo y vuestra calidad humana», finaliza una carta firmada por Elena Cerdeiras, presidenta de la Fundación Educativa Mary Ward.
