La empresa de transportes participada mayoritariamente por el Estado italiano, Iryo, ha emitido un comunicado en el que asegura que el tren que circulaba “en un tramo recto”, en dirección Málaga–Madrid, “es de nueva construcción”, fabricado hace tan solo cuatro años, y cuya “última revisión se realizó el pasado 15 de enero”. Es decir, que tres días antes del descarrilamiento, producido la tarde del domingo 18 de enero, el convoy habría sido revisado.
Además, la compañía ha explicado que el CEO de Iryo se desplazó anoche al lugar del accidente para acompañar a los equipos que trabajan sobre el terreno y seguir de cerca la evolución de la situación. También el presidente de la compañía, Carlos Bartomeu, “se está desplazando a la zona del suceso”.
Según la información disponible hasta el momento trasladada por la empresa, el tren 6189, que realizaba el trayecto Málaga–Madrid, salió ayer, domingo 18 de enero, de la estación de origen a las 18:40 horas con 289 pasajeros, cuatro tripulantes y un maquinista a bordo. A las 19:45 horas, y por causas que aún se desconocen, el tren invadió la vía contigua.
Iryo ha habilitado un teléfono de asistencia para pasajeros y familiares, disponible en el 900 001 402. Asimismo, la compañía ha activado cambios y anulaciones gratuitas de billetes para los pasajeros y personas afectadas.
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