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Las expectativas del complejo sojero: Este 2026 podemos esperar una normalización del mercado de la soja

El consultor en agronegocios y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño, analizó para Canal E el futuro del complejo sojero, cuestionó las bajas temporarias de derechos de exportación, fue crítico del acuerdo Mercosur–Unión Europea y destacó el potencial del girasol y de una gran cosecha para el ingreso de dólares.

“Lo que estamos viendo es que el año que empieza, este 2026, podemos esperar una normalización del mercado de la soja, que es el principal producto de exportación de la Argentina”, afirmó Javier Preciado Patiño. En ese sentido, explicó que esta normalización implica que “no vaya a haber avalanchas de ventas puntuales para aprovechar bajas temporarias de los derechos de exportación y que, digamos, el mercado vaya fluyendo de una manera lógica”.

La baja de las retenciones y su impacto en los productores

Uno de los ejes centrales fue el desbalance que generaron los esquemas temporarios como el dólar soja. “El año pasado, en 2025, lo que ocurrió fue que con los dólares soja, en junio y en septiembre, hubo una avalancha de ventas, la industria no es capaz de absorber semejante oferta por parte de los productores”, señaló. Según detalló, esa dinámica llevó a que “pasamos de exportar 5 o 6 millones de toneladas de poroto, que no es lógico, a exportar 12”.

Preciado Patiño remarcó que ese fenómeno perjudica a la industria y al productor: “Son 7 o 6 millones de toneladas menos que la industria argentina tiene para procesar, agregarle valor y exportar”. Por eso aclaró que el problema no es una baja permanente de retenciones, sino la volatilidad: “No hay ningún problema en que el Gobierno o el ministro de Economía reduzcan los derechos de exportación en forma definitiva. Eso no altera el desarrollo del mercado”.

Las consecuencias de la distorsión de precios

En cambio, advirtió que las rebajas temporarias generan distorsiones de precios: “Cuando se producen estas avalanchas de venta, porque hay que aprovechar la baja temporaria, el precio cae”. Y agregó: “Entonces, el productor pierde la oportunidad de vender mejor con un mercado donde la industria sectera te compra a lo largo de todo el año”.

Al describir cómo debería funcionar el mercado en condiciones normales, el entrevistado precisó: “La normalidad es que haya un pico de venta de soja en el momento de la cosecha. Esto es abril, mayo”. Luego, explicó que tras ese momento “ya sigue comprando en la industria aceitera hasta diciembre”, con menor volumen en los meses de verano.

También destacó el desempeño del girasol como ejemplo de una política impositiva más eficiente. “El girasol, con un 4,5%, el derecho de exportación para sus productos, ha logrado empujar mucho la siembra también. Y que para el productor argentino sea negocio”, afirmó.

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