Para entender lo que pasa en Venezuela hay que conocer a los principales protagonistas. La abogada Eva Golinger (Nueva York, 1973) los ha tratado. Convivió con ellos, como abogada y asesora internacional y periodista, durante la presidencia de Hugo Chávez, que ganó las elecciones del 5 de diciembre de 1998 con el 56,5 % de los votos, y también después, cuando Nicolás Maduro llegó a la presidencia tras la muerte de Chávez, el 5 de marzo de 2013. El Periódico mantuvo con la autora de varios libros sobre Chávez y Venezuela una amplia conversación vía telemática este martes 6 de enero. He aquí sus tramos esenciales.
Pregunta: La película documental que ha producido Donald Trump, el 3F2026, ¿pudo hacerse sin que nadie del gobierno bolivariano supiese que se estaba rodando?
Respuesta: No. Hubo una traición. O varias. El gobierno de Venezuela no es un cuerpo homogéneo. Está formado por diferentes grupos y personas que comparten el poder. Y controlan diferentes parcelas del aparato: seguridad, militares, pueblo, colectivos, instituciones, poder judicial, industria del petróleo, negocios.
P: ¿Delcy Rodríguez forma parte de uno de esos grupos?
R: Delcy y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, es uno de ellos. Mi información es que Jorge y Delcy Rodríguez llegan a hacerse ahora con el poder mediante una meticulosa negociación con la Administración Trump. Su hermano Jorge ha sido el gran protagonista detrás de los bastidores. Es una negociación malvada, diría, citando al célebre videojuego, que se ha realizado durante meses.
P: El 16 de octubre de 2025, el periódico New Herald de Miami informó sobre esa negociación, donde citaba a los hermanos Rodríguez. Por cierto, ella subió una foto suya y de Maduro en Instagram con este mensaje: “No han podido ni podrán”. Y lo que tenemos ahora es lo que la noticia decía: “Un madurismo sin Maduro”.
R: Sí, lo recuerdo. Pero hubo más informaciones en ese sentido. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) seguía los pasos de Maduro en Caracas. Solo cuando conoces cómo opera el movimiento bolivariano sabes cuál es su manera de razonar y calcular.
P: ¿Cómo calcula?
R: A mi modo de ver, su principal objetivo e interés, entendido como poder y acumulación de riqueza, es mantener el poder a cualquier coste, incluyendo el sacrificio de Maduro. Representan un sistema, no es solo un gobierno que asume un periodo gubernamental.
P: ¿Por eso no cedieron el gobierno tras perder las elecciones presidenciales de 2024?
R: Eso es. Mira, el sistema electrónico electoral de Venezuela, lo sé porque yo estaba allí cuando se instaló, es perfecto. Es imposible, con la manera en que se vota y los diversos controles, hacer fraude. Maduro perdió. Por eso no pudo mostrar las actas. Y supongo que las habrán destruido. Pero tengo que decirte que no me creo que Edmundo González haya ganado por tanta diferencia. ¿Por qué lo digo? Porque María Corina Machado engañó con firmas falsas cuando se hizo un referéndum en la época de Chávez. Ahora es Trump quien ha dicho que no tiene respeto ni apoyo. Pues eso.
P: ¿Cuándo te hizo clic la idea de que Delcy estaba en carrera para el “madurismo sin Maduro”?
R: Me quedé de piedra un día de diciembre pasado. Fue cuando vi el 5 de diciembre la foto de Delcy en The New York Times. Dije wow. Es que recuerdo que vestía una chaqueta Chanel amarilla y una camisa celeste impecable. Era una modelo. Delcy comenzó a aparecer en la prensa internacional como moderada y la más pragmática para pactar.
P: Tú la conoces. ¿Cómo es?
R: Muy radical. Mira tú por dónde. Chávez la tuvo como jefa de protocolo y le duró seis meses. Para mí, ver esa campaña de lobby fue una señal. The New York Times no la presentó con esas fotos por razones especulativas. Una vez que Maduro estaba fuera, vamos, secuestrado, Delcy estaba dentro.
P: Delcy estuvo el viernes 2 de enero en la recepción de Maduro a Qeiu Xiaqi, enviado especial del presidente chino, Xi Jinping, en el palacio presidencial de Miraflores. Pero el sábado 3 la agencia Reuters informó al mediodía de que estaba en Moscú.
R: Mis noticias es que volvió rapidísimamente y fue a Isla Margarita. Quizá los rusos ayudaron en la negociación. Delcy se lleva muy bien con el ministro de Asuntos Exteriores Sergei Lavrov
P: ¿Tenían alguna fuga de información?
R: Tengo para mí que sabían. Algo iba a ocurrir. Quizá no los detalles. El secretario de Estado, Marco Rubio, mantuvo conversaciones con ella. Ahora dirán que antes del 3 de enero, como ha hecho Trump, no. Pero no se les puede creer.
P: Y ahora, ¿qué?
R: Delcy ha jurado y la declaración posterior es muy reveladora. Ha pasado un día desde el bombardeo de Caracas. Ha habido 100 muertos y la Fuerza Delta ha liquidado a los 32 escoltas cubanos de Maduro, que se han resistido. Pero Delcy ya no pide la liberación de Maduro ni de Cilia Flores. Dice: “Invitamos al gobierno de EE.UU. a colaborar con nosotros en una agenda de cooperación…”. Es decir: habrá una delegación de ejecutivos de las empresas multinacionales del petróleo para alcanzar acuerdos lucrativos, sobre la base de una modificación legal del estatuto de la empresa petrolera estatal PDVSA, habida cuenta de que Delcy ya tenía el petróleo entre sus funciones como presidenta ejecutiva. Y si las cosas no van mal, que pueden ir, porque el ministro-capitán de Ejército Diosdado Cabello tiene ambiciones, ya que llegó a ser presidente por unas horas, en 2002, cuando Chávez fue destituido por un golpe de Estado y recluido en la isla venezolana de La Orchila. Fue él quien envió a un grupo de la Armada a rescatar al presidente depuesto.
P: Si los derechos humanos y civiles se han degradado, como es evidente, en Estados Unidos con Trump no resulta difícil ver cómo el tema de la democracia y las elecciones carecen de interés para sus planes en Venezuela.
R: Ejerzo como abogada y puedo decirte que es una situación dramática con la policía de inmigración, por hablar de uno de los grandes asuntos. Trump no tiene interés alguno en elecciones en Venezuela. Tratarán de aplazarlas lo que puedan. Puede haber resistencia. El antiguo chavismo que queda y la izquierda pueden movilizarse, ya que la traición ha sido evidente. Maduro había prometido la resistencia. Millones de venezolanos frenarían la agresión de EE.UU. Nada de eso ha ocurrido.
P: ¿Es Maduro un narcotraficante?
R: Él no lo creo. Que en su gobierno haya algunos que hayan traficado con droga, eso es muy posible. Pero en Nueva York tienen a Hugo “El Pollo” Carvajal, el ex jefe de espionaje del gobierno venezolano. Dirá lo que sea para condenar a Maduro a cambio de lo que consiga de Trump.
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