Después de los anunciados ataques de Estados Unidos, en Venezuela el desconcierto pasó a tomar forma de preocupación.
Es que tras el mensaje del presidente Donald Trump, aludiendo el secuestro de su par, Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez adujo que “desconocemos su paradero”.
La vicepresidenta venezolana, que se encuentra en una actividad en Rusia, intentó llevar calma en un mensaje emitido en las primeras horas de este sábado, en el que denunció que hay “funcionarios, militares y civiles inocentes fallecidos y heridos” por la intervención estadounidense.
La funcionaria confirmó que, además de Caracas, también hubo actividad militar externa en Aragua, Miranda y La Guaira.
“Exigimos una prueba de vida inmediata de nuestro presidente y de la primera dama, Cilia Flores. En estos días ya habíamos denunciado la desesperación de la voracidad energética de Estados Unidos, que amenaza la integridad de un país libre”, sentenció en un mensaje emitido por la señal estatal Telesur.
Allí adujo que “las órdenes que dio fueron claras: ‘Todo el pueblo a la calle’. Además, con esta acción quedan activados todos los planes de Defensa integral, con el Decreto suscrito por el presidente ante la conmoción externa”.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, dio a conocer la puesta en marcha del presunto plan, mientras se multiplican imágenes de organización social y militar en las calles.
Rodríguez exigió “el respeto al Derecho Internacional” y sobre todo la voluntad de la ciudadanía.
“Los venezolanos tienen derecho a defender sus recursos naturales, el derecho a la Independencia, a su futuro y sobre todo a tener una Patria libre, sin un tutelaje externo que nos convierta en colonia… nunca seremos esclavos. Por eso convoco a todas las fuerzas vivas de Venezuela a una Unidad nacional contra el enemigo”, indicó.
A su vez, el Fiscal General de Venezuela, Tarek William Saab, denunció que hubo fallecidos en los ataques, solicitó además “una fe de vida” de Nicolás Maduro y su esposa; y recordó la respuesta del pueblo al salir a las calles en 2002, ante el intento de Golpe de Estado y el secuestro de Hugo Chávez: “Denunciamos esta violación masiva a nuestros derechos, que se pronuncie Naciones Unidas y los organismos de Derechos Humanos”.
