La operación militar que Estados Unidos llevó adelante este sábado 3 de enero en Venezuela, la cual culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, generó conmoción en el mundo y preocupación por la posibilidad de una escalada que podría desestabilizar toda la región.
Hubo una serie de bombardeos contra instalaciones militar y civiles como centrales de energía y bases aéreas y el gobierno chavista movilizó tropas para «defender la soberanía».
El presidente colombiano, Gustavo Petro, se pronunció sobre los bombardeos estadounidenses sobre Venezuela y expresó una «profunda preocupación» por la «gravísima agresión militar» estadounidense. «El Gobierno de la República de Colombia observa con profunda preocupación los reportes sobre explosiones y actividad aérea inusual registrados en las últimas horas en la República Bolivariana de Venezuela, así como la consecuente escalada de tensión en la región»; informó.
Asimismo, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha denunciado un «criminal ataque» de Estados Unidos contra Venezuela y dijo que «nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada».
La alta representante de Exteriores de la Unión Europea (UE), Kaja Kallas, ha llamado «a la moderación» tras haber mantenido una conversación con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. «He hablado con el secretario de Estado (estadounidense) Marco Rubio y con nuestro embajador en Caracas. La UE está siguiendo de cerca la situación en Venezuela»; publicó.
El Ministerio de Exteriores de Rusia también ha condenado la acción y expresó: «En la situación actual es crucial, sobre todo, evitar una mayor escalada y centrarse en encontrar una salida (a la situación) a través del diálogo». Por su parte, Irán ha calificado de violación flagrante del derecho internacional, y ha pedido una respuesta inmediata de la comunidad internacional para frenarlo.
«El ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela constituye una violación manifiesta de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas básicas del derecho internacional»; denunció el Ministerio de Exteriores iraní.
En contraposición, el presidente argentino Javier Milei se alineó con los intereses de Donald Trump y celebró la intervención norteamericana y publicó: «La libertad avanza. Viva la libertad, carajo».
Finalmente, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, ha ordenado preparar un plan de evacuación de los ciudadanos del país asiático residentes en Venezuela tras el ataque militar. «El presidente Lee ha dado instrucciones para que se garantice plenamente la protección de los ciudadanos (surcoreanos) residentes en Venezuela, se prepare un plan de retirada detallado y se aplique rápidamente en caso necesario»; se ha indicado desde la oficia del mandatario en un comunicado.
