La sopa paraguaya es uno de los tesoros más queridos de la gastronomía de Paraguay. Con una historia que se transmite de generación en generación, este plato sorprende a quienes lo prueban por primera vez: a pesar de su nombre, no es una sopa líquida, sino un pan esponjoso y sabroso elaborado con harina de maíz, queso, cebolla y huevos.
Su textura suave y su sabor inconfundible la convierten en un acompañamiento perfecto para todo tipo de comidas, aunque también brilla como protagonista en la mesa. Aprendé cómo prepararla en casa con esta receta tradicional que conserva la esencia de la cocina paraguaya.
Ingredientes
- 500 g de harina de maíz (preferiblemente fina)
- 300 g de queso fresco o queso paraguayo
- 4 huevos
- 2 cebollas grandes
- 500 ml de leche
- 200 g de manteca o grasa
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- Pimienta al gusto
Preparación
1. Sofreír las cebollas
Pelá y cortá las cebollas en juliana fina.
En una sartén grande, derretí la manteca o grasa a fuego medio.
Agregá las cebollas y cociná hasta que estén transparentes, aproximadamente 10 minutos.
Retirá del fuego y dejá enfriar.
2. Preparar la masa
Batí los huevos hasta que estén espumosos.
Incorporá la leche y mezclá bien.
Añadí la harina de maíz, el polvo de hornear y la sal; mezclá hasta obtener una masa homogénea.
Sumá las cebollas sofritas y el queso desmenuzado o rallado, integrando todo uniformemente.
3. Hornear
Precalentá el horno a 180°C (350°F).
Unta una fuente para horno con manteca o grasa.
Vierte la mezcla y distribuí de manera uniforme.
Horneá entre 45 y 60 minutos, hasta que la superficie esté dorada y un cuchillo insertado salga limpio.
4. Servir
Dejá enfriar unos minutos antes de cortar en porciones. Serví caliente o a temperatura ambiente, ideal acompañada de mate o un refresco tradicional.
Consejos y trucos
Variedades: Podés añadir maíz en grano o un poco de azúcar para un toque dulce.
Queso: El queso paraguayo es el ideal, pero el queso fresco que se derrita bien también funciona.
Almacenamiento: Se conserva bien en la heladera y se puede recalentar en horno o microondas.