En una jornada que se preveía caliente, Luis Caputo intentó anticiparse a la apertura del mercado con un mensaje optimista: antes de las 10 de la mañana de este jueves, anunció que el acuerdo que se negociaba con el FMI suponía un desembolso de 20.000 millones de dólares. Los que, además, sumados a otros préstamos en trámite con otros organismos financieros internacionales por 5000 millones, equivaldrían a un respaldo extra para las reservas internacionales de 25.000 millones. Indicó que, sumado este aporte al nivel actual de reservas, las llevaría a 50.000 millones de dólares. «Con esto vamos a terminar con el stress del dólar en la Argentina», aseguró el ministro en tono celebratorio. Pero la extraña alquimia que describió Caputo para multiplicar por dos las reservas en pocos días, quedó rápidamente descalificada, y nada menos que por el propio FMI.
Su vocera, Julie Kozack, apenas un par de horas después de los dichos de Caputo, en conferencia de prensa informó desde Washington que la cifra total del acuerdo aún no estaba definida y que, además, los desembolsos serían en etapas «a lo largo de programa», que tendrá una duración de diez años. Conclusión: Caputo no recibirá 20.000 millones «en unos días» como él dijo. El intento del ministro sirvió de poco y no logró detener, ni siquiera durante la jornada, la sangría de dólares (pérdida de reservas) que viene sufriendo el Banco Central desde el 14 de marzo en forma ininterrumpida. s.
El falaz razonamiento del ministro consiste en sumar como fondos disponibles, el total del crédito que le otorgaría el FMI, incluso la parte que deberá aplicar al pago de los vencimientos de la deuda anterior con el propio Fondo entre 2026 y 2029. Eso suman unos 14 mil millones, que seguramente recibirá apenas semanas antes de cada vencimiento. No se sumarán a las reservas, aunque aliviarán a éstas de hacer frente a tales vencimientos.
Quedarán otros 6000 millones del préstamo del FMI, que tampoco está claro que ingresen de inmediato una vez firmado el acuerdo. Su vocera indicó ayer que ese punto está por verse. Y por otra parte, los créditos para respaldo de reservas que le otorgaría el BID, la CAF y el Banco Mundial, difícilmente puedan concretarse en pocos días. Todo lo cual convierte la proyección de llevar las reservas internacionales del Banco Central «en unos días» en una falacia para calmar al mercado, que no le rindió.
A pesar de ello, el presidente Javier Milei trató de respaldar al titular del Palacio de Hacienda, asegurando que con semejante nivel de reservas que conseguiría, quedaría descartada la necesidad de devaluar.
“Hablar del tipo de cambio es irrelevante, porque voy a tener tantos dólares que respaldan la base monetaria, que me podrían sacar toda la base monetaria al tipo de cambio oficial y me sobrarían US$24.000 millones”, sostuvo en una entrevista este jueves, en la que además aseguró que no piensa en devaluar, porque «lo que faltarán en la Argentina serán pesos y no dólares».
En su intervención en un seminario en la Bolsa de Comercio, Luis Caputo aseguró que había conversado el miércoles con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, con quien acordó dar a conocer la cifra el acuerdo que se negocia, «porque aún restan varios pasos burocráticos que pueden demandar varias semanas» para que se firme.
«Sumando BID, BM y CAF vamos a estar en torno a los 50.000 millones de dólares de reservas brutas. La base monetaria es de 25.000 millones al dólar oficial y al cambio libre es de 20.000 millones. Entonces, vamos a tener más del doble de reservas que de base monetaria», fue la insólita explicación que dio Caputo para convencer sobre la solidez del programa que se negocia.
Argumento que reforzó afirmando: «El nivel de respaldo que en unos días tendrán los pasivos del Banco Central no lo hemos tenido nunca. Ni siquiera en la convertibilidad y además con superávit fiscal (…). Con esto vamos a terminar con el estrés del dólar en la Argentina, porque no vamos a volver al déficit fiscal».
Bajo esta misma lógica, fue que Milei refirió que hablar hoy del tipo de cambio «es irrelevante», no hay razones para devaluar. ¿El mensaje es que el que apuesta al dólar pierde?
Tanto Milei como Caputo apuntaron, en sus intervenciones públicas, a culpar a la oposición de querer desestabilizar al Gobierno. «Cuando veo hablar de corrida cambiaria o crisis me sorprendo. Desde que nosotros llegamos en 14 meses el tipo de cambio se movió 15%. Me parece un poco raro que sea una corrida», indicó el ministro. Enfatizó que «hay una intención de desestabilizar al Gobierno de Milei. Hay una necesidad y urgencia de desestabilizar. La oposición lo hace organizando cosas como lo que hicieron en las últimas dos semanas», dijo, atribuyendo a una organización siniestra la secuencia de marchas por los jubilados, la resistencia a tratar el DNU que pretendió habilitar el nuevo préstamo del FMI, la carta a las autoridades del Fondo descalificando la legalidad del nuevo acuerdo. «Y el cuarto punto, es lo que se dice sobre lo que está pasando», se quejó el ministro.
El Fondo Monetario Internacional aclaró que los fondos que incluirá el nuevo acuerdo con la Argentina serán desembolsados en etapas y evitó precisar la cifra total. «El tamaño del paquete será determinado en última instancia por nuestro Directorio», indicó la vocera Julie Kozack durante su conferencia de prensa.
La portavoz señaló que «las discusiones sobre un nuevo programa apoyado por el FMI están muy avanzadas y esto incluye conversaciones por un monto considerable», afirmó Kozack eludiendo la respuesta sobre la cifra de 20.000 millones de dolares que anunció Caputo. Según Kozack, los desembolsos serán en etapas «a lo largo de programa» y los montos y los plazos aún son materia de discusión.
Un último episodio también pareció parte de la conjura contra Caputo: Federico Sturzenegger subió en sus redes sociales una foto de él y la titular del FMI, Kristalina Georgieva, en una reunión del Consejo Asesor sobre Emprendimiento y Crecimiento del FMI, mostrándose dispuesto a jugar otro rol si se le diera la oportunidad. Página/12 ya informó acerca de trascendidos que indican que Sturzenegger rompió el pacto de caballeros con Caputo y comenzó a dejar correr sus recomendaciones sobre economía en el despacho presidencial. En medio de la sangría de divisas del Banco Central para frenar el dólar la suba del dólar, el ministro desregulador le pidió al presidente Javier Milei «levantar el cepo ya» para frenar la pérdida de reservas. «Es un riesgo que no podemos tomar hoy», le respondió Milei, que por ahora mantiene al «Messi de las finanzas» en el cargo.
«El Consejo reúne a un grupo de destacados pensadores y profesionales de los negocios, las finanzas, el mundo académico y la formulación de políticas para compartir sus puntos de vista», dice el sugerente texto que acompaña la foto que publicó Sturzenegger en sus redes.