«Bueno, le mandamos un saludo porque encara otro proyecto y le deseamos toda la suerte del mundo» (Angel de Brito, diciembre de 2024). «Se va, sí. Así que le decimos que fue un placer contar con su trabajo y esperamos que le vaya bien donde se va» (Pampito, febrero de 2025).
Las palabras son distintas pero el mensaje es el mismo, igual que el protagonista de esta historia de mudanzas y ascensos. En menos de dos meses cambió de trabajo en un par de oportunidades convirtiéndose en el mayor «saltimbanqui» de la televisión argentina del último trimestre.
De Brito, aquella vez, le tributó una humilde despedida cuando se fue de LAM, para muchos el programa líder de chimentos de la actualidad. Pampito le puso un escueto cierre a su paso por Puro Show, el ciclo que con la misma temática intenta instalarse en las mañanas de Canal 13: según lo que contó el analista de medios Nacho Rodríguez, deberá revalidad su continuidad con el rating de marzo a pesar de los bombazos periodísticos que metió en su corta vida.
Ahora se va a Los Profesionales, el programa de próximo estreno en Canal 9 y que contará con la conducción de Florencia de la Ve, una circunstancia que generó una suerte de polémica con el pasado de esa misma emisora: ese era el título el ciclo que convirtió a la hoy megapolémica Viviana Canosa en una conductora de televisión ya que hasta ese momento era panelista.
De la Ve, su sucesora muchos años después, está «peleada a muerte» con ella, por lo que su nombramiento llamó mucho la atención. Así y todo, el muchacho dejó atrás la pantalla de Canal 13 en busca de nuevos horizontes.
Sí, volvamos a lo nuestro. A este protagonista que en 60 días se fue de dos laburos para sumarse a un tercero. Privilegiado por un lado, arriesgado por el otro. O las dos al mismo tiempo. ¿Quién es? Alejandro Castello, el natural de Corrientes que no deja oferta por escuchar y, si le conviene, la agarra sin pensarlo dos veces o sin titubear un segundo.
LA FIGURA QUE SE VA DE PURO SHOW
Castello es un notero que llamó rápidamente la atención por su manera descontracturada pero a la vez muy picante de formular las preguntas. Con mirada tierna, el tono amigable y medio dulzón y las manos que nunca se quedan quietos, demostró que se puede interrogar sobre cualquier tema son necesidad de gritar o de hablar con malos modos.
Hasta cuando algunas figuras se le endurecieron –Juan Di Natale por ejemplo- salió al paso de manera moderada. Pero su pase de un programa a otro y de Canal 13 a Canal 9 no serían las únicas novedades para el futuro de su carrera profesional.
Todo indica que Castello se vio seducido porque la propuesta incluye la seria chance de ser panelista y, al menos por un tiempo, dejar la sacrificada vida del notero callejero. «Es más cómodo, es más importante y sobre todo está mejor renunerado, una de esas ofertas que son imposibles de rechazar», contaron en los alrededores de la industria televisiva. Mejor para él.